lunes, 3 de noviembre de 2014

Pensando en voz alta y escribiendo lo pensado.

Hace ya 20 años estando en Colombia al final del gobierno de Andres Pastrana tuve una revelación que me señalaba el fatídico final de ese proceso de paz. Fue tan terrible la experiencia que ese mismo día llame a palacio y deje un mensaje en secretaría.

Una de las causales fue la ausencia de la verdad y un concubinato con el engaño. Hasta el punto de llamarle a los secuestrados, retenidos; a efectos de blindar a los bandidos contra las leyes por aquel entonces vigentes.

Hoy no he tenido un sueño como ese, pero si deja un sinsabor oír palabras como: Dejación, en cambio de: Entrega.

Pero por fortuna individuos del ámbito nacional como internacional comprenden la importancia de la verdad en la mesa de dialogo; ello permite derrumbar la oscura intención de insensatos que procuran con el engaño destruir el proceso de paz que se celebra en Colombia.

Sin duda la "paz" ha de llegar a nuestro país y al mundo; una vez esto suceda acontecerá lo impensable.

Bienvenido 2034