No hay gobernante colombiano que no haya intentado obtener la paz o por lo menos en las peores circunstancias apaciguar los ánimos; el resultado siempre es frustración. Aún en el ultimo escenario donde por fin se creía estar próximos para haberla alcanzado.
¿Que es lo que pasa? ¿Cual es la causa? ¿Que podemos hacer?
Sucede que somos ciudadanos propietarios de un país con mucha riqueza; misma que despierta todo tipo de inquietudes en nuestras esferas. La riqueza desestabiliza, más cuando se despierta ese aspecto competitivo; podría decirse que la nación padece una enfermedad social, en cual el cerebro de cada uno de los individuos es afectado por un patrón de comportamiento comunitario.
Identificarnos como individuos, conocernos y apreciarnos, va a dar lucidez.
Dadas la circunstancias actuales la paz es un eufemismo. Sin embargo la solución está en ser conscientes de la situación de lo que somos y que podemos compartir la riqueza, de esta manera hasta el mas pequeño podrá ser colmado de riqueza.
La llave de la paz no esta compuesta por ideas babilónicas, es decir politicas; la llave de la paz está compuesta de verdad y sinceridad.