En la República de Colombia se ha suscitado toda clase de comentarios referentes a la lluvia de sangre en la población de Bagadó Choco.
Es de anotar que el espectro místico se propago en la población de la misma manera que se presentaba la histeria colectiva. Este comportamiento se entiende en el cuerpo eclesiástico inclusive en la población supersticiosa, lo que sorprende es la reacción de la bácteriologa que realizó el estudio de las muestras. La doctora señala de forma frenetica que efectivamente es sangre, coartando con los supersticiosos en el desordenado comportamiento, lo único que falto en este concierto es que apareciera un ufologo.
Por fortuna aparece un meteorólogo para explicar este fenómeno, sucedido en años recientes en otros lugares: "Lluvias con resultados de muestras de sangre"; por cierto, aunque no dí crédito a las aseveraciones, y porque soy fiel creyente de Dios, si consideré una respuesta científica; señor Vallejo, desde aquí, ¡Gracias!
Cabe preguntar: ¿ Porque a las puertas de habitar en el espacio, la humanidad todavía da rienda suelta al imaginario?
Es común oír: Yo pensé, yo creí, me lo imaginé, yo supuse. Es cuestión de herencia, misma que cambia en la medida que los individuos toman otro tipo de comportamientos. Pareciera ser solo un asunto cultural, de costumbres; pero al observar la actividad heurística se entiende el direccionamiento de los axónes.